viernes, 23 de mayo de 2008

Mayo literario (15)



Ayer fue el lanzamiento de FOTOTK, una colección de libros de fotógrafos colombianos que ha sacado al mercado La Silueta Ediciones por iniciativa de José Antonio De Ory, en otra de sus brillantes propuestas. Gente de todos los estratos disfrutó con las fotografías expuestas, el vino chileno y la música que ofreció David Puente, con su habitual buen gusto. La sede de Mapa Teatro, vestida con esmero para la ocasión, nos envolvió con esa delicadeza que ciertos lugares adquieren con el paso de los años. Hablando de fotógrafos, aprovecho para recomendar el blog, http://meestanestresando.blogspot.com/, de mi amigo Martín Castillo, un personalísimo diccionario en el que cada letra corresponde a un fotógrafo. Como su último “post” es sobre un fotógrafo japonés y como con ciertos álbumes de fotografías pasa lo mismo que con el diccionario, considero oportuno adjuntar esta cita de “Lo Bello y lo triste”, de Yasunari Kawabata, un libro que leí en Montevideo hace dos años, en el apartamento de mi amiga Anna Monge, en una época en la que intentaba huir de mí mismo, sin éxito claro…
“Un día, mientras escribía una carta, Otoko abrió el diccionario para consultar el ideograma “pensar”. Al repasar los restantes significados (añorar, ser incapaz de olvidar, estar triste) sintió que el corazón se le encogía. Tuvo miedo de tocar el diccionario… Aun ahí estaba Oki. Innumerables palabras se lo recordaban. Vincular todo lo que veía y oía con su amor equivalía a estar viva. La conciencia de su propio cuerpo era inseparable del recuerdo de aquel abrazo.”

3 comentarios:

Martín dijo...

¡Se le agradece ese link! Me gustaría mucho ver esos libros de José Antonio, además de que no conozco fotógrafos colombianos.
El Centro Nacional de Fotografía y ¨El perro y la rana¨ de Venezuela estuvieron sacando unos libritos monográficos de fotógrafos venezolanos muy buenos y bonitos, y de buena calidad tanto de material como de contenido, espero que los hayan seguido editando, aunque nunca más los ví.

Marc dijo...

Cuenta con ellos.
Te los dejaré en la ONG, con el tío Nelson.
Gran abrazo

María Antonia dijo...

Aaah! ese libro de Kawabata lo compré en un Vips en Madrid y lo leí en Londres en casa de unos queridos amigos. También era una época en la que trataba de escapar de mí misma. No sé si para bien, pero yo creo que lo logré.