lunes, 14 de julio de 2008

Julio poético 6


Jueves cultural en La Macarena.
Inauguraciones en varias galerías.
Calentamiento previo en EN OBRA.
Manolo decreta la noche del Dry Martini.
No recuerdo la última vez que bebí uno.
Se nos une Paula, joven actriz emergente.
Paula afirma que todos nacemos con dos Martinis menos.
No tardamos en pedir el segundo Dry.
Comentarios recogidos al vuelo:
- el Dry Martini viene a ser como los pechos de la mujer, uno no es suficiente y tres un exceso (sólo válido en películas de mutantes como Total Recall).
- el Dry Martini iba a ser la bebida del agente 007 pero, debido al patrocinio de una marca de Vodka, se cambió por el Vodka-Martini
- cualquiera puede comprobar que el Vodka-Martini (agitado o batido) es un trago bastante desagradable.
- El Dry Martini da una nota bastante peculiar.
Recorremos la galería Valenzuela Kleener a buen ritmo.
Nos encontramos con algunos amigos en el magnífico patio interior.
Cambiamos rápidamente de galería.
La galería Mundo está más animada.
Una vuelta rápida y de regreso a EN OBRA.
Me pregunto si Nerea Calvillo tiene una teoría sobre el Dry.
Repetimos: otra galería, otro Dry Martini y final en casa cantando a Juan Gabriel.
¡Nos hubiéramos en quedado en casa, huevones!

Leo en El País que Tom Waits está de gira por España.
¿Qué opinará Tom sobre el Dry Martini?
El periodista Carlos Boyero tampoco lo sabe pero escribe un artículo magnífico del que extraigo esta parte, que me parece muy poética.

“Sólo faltaba uno de los más grandes. Es más que un músico, que un cantante excepcional, que un showman, que un actor, que un símbolo. Es un estado de ánimo, es el delirio y el analgésico del perdedor, es llenar de belleza el volcán y el desastre cotidiano, es de las cosas más profundas que te pueden ocurrir cuando tienes el hígado roto y el corazón jodido, es el corazón del sábado noche, es el último tren a la ciudad, es las cosas del corazón, es el suelo inmensamente frío, son los halcones nocturnos en el diner, es la chica de Jersey, es noviembre, es el tiempo, es nadie, es la hermosa enfermedad, es la droga que logra establecer una tregua con mis dolores más profundos, es la autodestrucción y la necesidad de vivir, es la autocompasión y el desgarro, es las entrañas de la soledad y del desamparo, es la chulería indefensa y la sensualidad del amanecer, es la necesidad de irse y de quedarse, es la elegía y la obsesión, es un individuo de pinta inquietante y voz incomparable llamado Tom Waits.”

El artículo completo en
http://www.elpais.com/articulo/cultura/elegia/volcan/Tom/Waits/elpepucul/20080711elpepicul_3/Tes

miércoles, 9 de julio de 2008

Julio poético 5


Tomo unas cervezas, micheladas, en EN OBRA, con Ómar Rincón. Compartimos afectos televisivos (somos fans de HBO, aunque ambos vemos las series en dvd posteriormente y compradas piratas, por supuesto), afectos femeninos (nuestra querida amiga Kaury) y afectos literarios (Vila-Matas nuevamente). Ómar me aconseja que vea algo de televisión. Considera que es algo que un extranjero en proceso de adaptación en Colombia debería hacer. A diferencia del apartamento de Mario, donde tenía televisión pero sin canales sintonizados (servía sólo para los dvd), en el apartamento de Manolo tengo también televisión pero sólo con un canal, Caracol. Suficiente. Es donde pasan El Cartel, la telenovela que Ómar me recomienda ver. Inspirada en un libro, “El Cartel de los sapos” (que cuenta la historia del Cartel del Norte del Valle), escrita por Andrés López, alias “florecita”, destaca por ser el primer culebrón que cuenta la historia de los narcos, los traquetos en la jerga local, vista desde su punto de vista, mostrando su intimidad, su manera de vivir y su manera de delatarse (de ahí los sapos) unos a otros precipitando el final. La novela es la de máxima audiencia ahora mismo y ha desatado cierta polémica al emitirse a las ocho de la noche, horario familiar. Todos los personajes están inspirados, cuando no copiados directamente, sin disimulo, de personas reales. Así tenemos al protagonista de la historia (el que escribió el libro y que ahora parece que vive en Miami en una especie de arresto domiciliario), su novia (una de las modelos más famosas del país) y toda la “troupe” que le rodea: narcotraficantes, policías corruptos, paramilitares, agentes de la DEA, etc. Todo ambientado en localizaciones en Cali, Medellín, Miami, Caracas, mostrando la arquitectura narc-decó, esa estética traqueto que también se ve por Bogotá en algunos lugares. Todo esto y muchas más cosas me las cuenta Luis Alberto Restrepo, el creador de la serie, nuevamente en EN OBRA (prácticamente mi segunda casa aquí en La Macarena) acompañados de unos whiskys y con buena música de fondo.
No sé por qué me acuerdo de este poema de Rumi, que encuentro entre mis archivos.

SOY Y NO SOY
Estoy arrasado por una inundación
que aún no ha sucedido
Estoy encerrado en una prisión
que aún no existe
Sin jugar ajedrez
ya estoy en jaque
Sin haber probado una sola copa de tu vino
Ya estoy ebrio
no he entrado al campo de batalla
y ya estoy herido
Ya no conozco la diferencia
entre la realidad y la invención
Como la sombra

lunes, 7 de julio de 2008

Julio poético 4


Domingo tranquilo en Bogotá. Leo un rato, paseo por la Candelaria y visito a la magnífica librería del Fondo de Cultura Económica. Allí me encuentro con su directora, Andrea, una argentina con la que siempre comparto opiniones sobre libros, sobre bares y sobre lo bien que tratan los bogotanos a los foráneos. Hablamos también de próximos proyectos en común. Ambos buscamos contribuir en algo a cierta agitación cultural que intuyo se está gestando en esta ciudad. Mientras tanto, en mi lejana tierra, se ha votado una moción de censura contra el presidente del F.C. Barcelona, Joan Laporta. Para muchos catalanes, la presidencia del Barça es más importante que la de la cada vez más devaluada Generalitat de Catalunya. Como socio del club, desde hace más de veinte años, me parece insólito que se haya convocado una votación ontra un presidente que sacó al club de un pozo económico, deportivo y moral al que le habían llevado los tres presidentes anteriores, todos ellos vinculados con el Opus Dei, la extrema derecha y las mafias de las empresas constructoras. Estoy de acuerdo que Laporta ha tardado demasiado en desmantelar el coffee-shop holandés en que se había convertido el vestuario pero seguro que ahora, con Pep Guardiola al mando, este mismo vestuario se parecerá más a una biblioteca que a un puticlub. Que por razones digamos teatrales, un grupito de socios quiera cambiar al presidente antes de tiempo, me parece cuanto menos absurdo. El respetable no entiende que echar a gritos a su chofer en un semáforo del centro de la ciudad, bajarse los pantalones en pleno aeropuerto indignado con las fascistas medidas de seguridad o enfrentarse a los hinchas radicales llamándolos delincuentes son sólo pequeñas muestras de rebeldía, peticiones de cariño, faltas de autoestima, necesidad de reconocimiento social. Pero claro, a la burguesía catalana no le gustan estas salidas de tono. Prefieren el “seny” a la “rauxa”. Prefieren el lloro a la sonrisa, el mártir al triunfador, el derrotismo al hedonismo. En fin, pobre Barcelona.
Recupero una letra poética de Joan Manuel Serrat dedicada a uno de los grandes futbolistas de todos los tiempos, Kubala.
Kubala
Pelé era Pelé y Maradona uno y basta.
Di Stéfano era un pozo de picardía.
Honor y gloria a quienes hicieron brillar
el sol de nuestro fútbol de cada día.
Todos tienen sus méritos;
a cada quien lo suyo,
pero para mí ninguno como Kubala.
Se ruega al respetable silencio,
que para quienes no lo han gozado diré cuatro cosas:
La para con la cabeza,
la baja con el pecho,
la duerme con la izquierda,
cruza el medio campo
con el esférico pegado a la bota,
se va del volante
y entra en el área grande rifando la pelota,
la esconde con el cuerpo,
empuja con el culo
y se sale de espuela.
Se mea al central
con un tuya mía con dedicatoria
y la toca justo
para ponerla en el camino de la gloria.
Viva el conocimiento y la alegría del juego
adornada con un toque de fantasía.
Fútbol en colores, bocado de 'gourmet',
encaje de ganchillo, canela fina.
La para con la cabeza,
la baja con el pecho,
la duerme con la izquierda,
cruza el medio campo
con el esférico pegado a la bota,
se va del volante
y entra en el área grande rifando la pelota,
la esconde con el cuerpo,
empuja con el culo
y se sale de espuela.
Se mea al central
con un tuya mía con dedicatoria
y la toca justo
para ponerla en el camino de la gloria.
Permitidme glosar la gloria de estos hechos
como hacían los griegos años atrás
con la alegría de quien ha jugado a su lado
y lleva su retrato en la cartera.

sábado, 5 de julio de 2008

Julio poético 3 (político)


Mi amiga Laura me envía este agudo texto de Juan José Millás.
Se puede decir más alto pero no más claro.
El balneario europeo se pone cada día peor.

Filantropía
La subida de la luz no es para que las compañía eléctricas ganen más, sino para ayudarnos a consumir menos. La flexiseguridad, como el ornitorrinco, constituye una aportación a la biodiversidad. La jornada de 60 horas mejorará los derechos sociales en Europa. Los atascos son angosturas puntuales. Los accidentes, incidentes. La gripe asiática, diarrea estival. No sabemos qué nombre dar aún al miedo a la Iglesia, al pánico a modificar la ley del aborto, al terror a enfrentar de una vez por todas el asunto de la eutanasia, pero ya se nos irá ocurriendo, por recursos lingüísticos que no sea. Si hemos sido capaces de llamar daños colaterales a las víctimas civiles, cine de adultos al pornográfico, hombre de color al negro, establecimiento penitenciario a la cárcel, intervención militar a la guerra, solución final al crimen, niveles a los precios, métodos de persuasión a la tortura, privación sensorial a la asfixia inducida, productor al obrero, colaborador al asalariado, becario al esclavo, limpieza étnica al genocidio, campaña aérea al bombardeo, financiación al préstamo, moderación salarial a lo que usted ya sabe, y así de forma sucesiva, si hemos sido tan ingeniosos, tan rápidos en la respuesta, tan eficaces en el uso de la palabra, tenemos que encontrar el modo de convencernos de que la Ley del Retorno es filantrópica. A mí prácticamente me han vendido la burra esta semana. A ver cómo se la venden a un inocente equis cuando lleve un año encerrado en una celda. ¿Cómo explicarle que está allí por su bien, por su seguridad (quizá por su flexiseguridad)? ¿Cómo convencerle de que, de no haberlo encerrado, quizá lo hubiéramos matado, que era lo que nos pedía el cuerpo? Pero somos europeos, muchacho, dictamos leyes capaces de contenernos, de ponernos límites, y tú, enhorabuena, eres uno de sus primeros beneficiados.

jueves, 3 de julio de 2008

Julio poético 2


Hace frío estos días en Bogotá. Más de lo habitual. Tal vez sea una impresión mía. Quizás es mi cuerpo que protesta. Como diciendo, “cuando ya estaba adaptado al trópico londinense, me llevaste de nuevo a ese Caribe y me descolocaste”. Hubo unos días, en Venezuela, en los que padecí lo que denominé el “mal de llanura”, que intuyo debe ser lo que sufren los que siempre viven en las alturas cuando bajan a nivel del mar (a Evo Morales seguro le pasa algo así). Quizás lo que sucede es que echo de menos mi antiguo apartamento: la torre Colpatria y sus cambios de color, el baño con espejos y vista a la ciudad, la biblioteca de Mario, los espectaculares atardeceres,… Creo que es mejor así. No es sostenible vivir a ese nivel. Disfruté durante unos meses del lujo de los actores de televisión y listo. Ahora estoy en casa de mi amigo Manolo, actor y director teatral. De la televisión al teatro. Pierdo algunas comodidades pero gano satisfacciones. Es más auténtico. Más poético. Este apartamento desde donde escribo estas líneas no tiene vistas a la calle ¡Está en la calle! En una calle empinada con unos árboles que amenazan con invadirme. Como es un primer piso, siento los latidos de los que pasan por debajo de mi ventana: conversaciones, risas, gritos… La energía de esta ciudad que me seduce y me atrapa por momentos…

El recinto de la sombra (Arto Melleri)
El que no tiene una sombra en su interior
una Sombra a la que pueda retirarse
lejos de la multitud
una sombra, una penumbra, un manantial secreto
que murmure quedamente
un Manantial cuyas aguas curen la fiebre en el alma
está desamparado en el desierto
cegado por el sol condenado a creer en todo espejismo
y la arena del desierto cambia
constantemente de forma,
y la ciudad desaparecida del mapa seguirá igual de alejada
El que no tiene una sombra en su interior
una sombra una penunbra un manantial secreto
un manantial cuyas aguas curen la fiebre en el alma
infortunado aquel que no tiene una sombra en su interior.

martes, 1 de julio de 2008

Julio poético 1


Último día del f12 (http://www.festivalmalpensante.com/pagina/index.php) Todos bastante enguayabados. La rumba en In Vitro fue de las buenas. En la sala VIP, sensibles a nuestro estado, nos dan champán y canapés. En el jardín, música en vivo. En la biblioteca, mesa redonda sobre los editores independientes. A pesar de los intentos del moderador por aguar la fiesta, Pepe Ribas (con b y no con v como lo puse en mi anterior "post", ¡perdón Pepe!) consigue atrapar la atención de los asistentes y soltar unas cuantas verdades: "para ser independiente hay que ser osado, apasionado, valiente" o "tal vez ya no haya ideologías pero siguen habiendo ideas que defender". El público aplaude. A continuación habla Daniel Divinsky, conocido, entre otros aciertos, por ser el que publica a Mafalda, que nos cuenta que ser editor le salvó de la abogacía (esta profesión que, según él, ejercen los ricos tontos y los pobres listos). En la noche, cenamos en LUNA un grupo numeroso. Me toca al lado de Alejandro Martín y de Juan Forn. Hablamos del buen fútbol, del karma de ciertas chicas, de los "groupies" de Mario Bellatin (la divertidísima editora chilena Andrea Palet también se define como tal), de Los Soprano y de Six Feet Under (dos series de televisión que valen por todo el cine gringo del siglo XXI) y del deseo de encontrarnos todos próximamente en Buenos Aires. Nos reímos con la foto que ilustra este “post” (Marilyn Monroe leyendo el Ulises de Joyce, ¡y además está en la última página!), un regalo de Vila-Matas a Eduardo Lago, cuyo libro, “Llámame Brooklyn”, después de haberle conocido a él, estamos todos pendientes de leer.

Copio este poema de Ángel González, ideal para empezar esta serie.

A veces
Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
"Lo digo y no me corro".
Pero él disimulaba.

domingo, 29 de junio de 2008

Junio teatral 8 (futbolero)


Nuevamente en Bogotá. En el Festival El Malpensante. En el Gimnasio Moderno (especie de híbrido imposible entre colegio inglés y campus de college gringo). Son las dos menos cuarto. Empieza la final de la Eurocopa. A mi lado, Eduardo Lago, novelista y director del Cervantes de New York (no le gusta el fútbol pero hoy está nervioso). A su derecha José Antonio de Ory, más nervioso que nunca (llamando a la Casa de España cada cinco minutos para comprobar que allí no hay interferencias en la retransmisión televisiva). A continuación, el gran Pepe Ribas, emocionado con este equipo que gana dando espectáculo. A su lado el inclasificable periodista y experto televisivo Omar Rincón, colombiano, con su peculiar sombrero, soltando comentarios sarcásticos sobre esta muy poco seria selección alemana (fijaros en los jugadores revulsivos de la segunda parte: una panameño de Río de Janeiro y un tal Mario Gómez, hijo de español. Así no se puede, Deutschland). A mi izquierda el argentino Juan Forn, fan de Independiente y de Riquelme (me cuenta mientras me pasa un porro que Riquelme una vez le dijo que si no triunfó en el Barça fue porque no le pasaban la pelota (sic)) A su lado, el editor venezolano Sergio Dahbar, que se pasa el partido hablando por el celular, y cuando lo deja me pregunta si voy por España. Detrás, un montón de gente que no conozco: escritores, periodistas, editores y las mega-amables chicas del festival, siempre pendientes de uno, aunque no sea invitado como yo. “¿Necesita algo? ¿Ya le dieron el tickete de comida? Esta noche hay una fiesta en In Vitro”, todo esto dicho con una sonrisa que parece sincera, como si realmente quisieran cuidarme y hacerme mimos. Yo, por supuesto, me dejo. Extrañamente, todos estamos comiendo sushi y bebiendo o bien Coca Light o una Heineken. Todo es muy cool hasta que la señal televisiva empieza a fallar, lo cuál genera reacciones airadas de los presentes que Andrés Hoyos, el capo de todo este show, acepta resignado. Llega el golazo de Torres y salto de mi silla con casi la misma emoción que si hubiera marcado Messi en el Nou Camp. No me reconozco con este fervor patrio. Ahora sí que ya puedo declararme oficialmente exnacionalista catalán. En el descanso aparece un extraño sujeto que nos habla en alemán (aunque por su aspecto parece más latino que Ricky Martin), y que resulta ser un vendedor de cursos de idiomas, que se pasa el resto del juego dándonos la brasa con sus frasecitas en alemán. La segunda parte es un baile de buen fútbol. Llegamos a los últimos cinco minutos en los que, increíblemente, los defensas españoles parecen empeñados en darle la oportunidad de empatar a estos cabrones alemanes (creo que en mi lista de futbolistas odiados Ballack estaría entre los tres primeros, al lado de Zambrotta y Roberto Carlos seguramente). Estamos ya todos de los nervios hasta que finalmente se consuma la victoria. ¡Campeones! ¡Viva la armada invencible! ¡Gibraltar español, coño! Y Margarita también (esto lo cuento en la próxima…)

Adjunto un acertado texto de Manuel Vázquez Montalbán sobre la dimensión política del fútbol en España.

“Insisto que el principal instrumento vertebrador de España, pasada la hegemonía indiscutida de la Guardia Civil, es la Liga Nacional de Fútbol, porque impone a los catalanes la evidencia de que enfrentarse al Real Madrid es una clave de sus señas de identidad, mal abastecidas en el caso de formar parte de una liga autonómica cuyo partido cumbre sería Barcelona-Español y a continuación Santa Coloma de Gramenet-Matadepera. Igual podría decirse de los vascos, que en el caso de escindirse de España cifrarían toda su esperanza épica en que el Athletic venciera al Bayona, a la espera del encuentro del siglo: Athletic-Real Sociedad. El morbo de la Liga Española de Fútbol consiste precisamente en su carácter de guerra civil multilateral permanente e incruenta que provoca el sorprendente efecto de la unidad entre los públicos y los estadios de España”